BUENOS AIRES.- Las reservas del Banco Central cerraron noviembre con una caída de U$S 200 millones respecto de los niveles del jueves y quedaron en U$S 31.100 millones. Así, durante el mes pasado acumularon una caída de U$S 2.132 millones, el mayor retroceso mensual desde octubre de 2008 (U$S 2.180 millones), en el marco de una notoria aceleración en el ritmo de disminución.

La aceleración de la caída fue tal que dejó desactualizados a la mayoría de los pronósticos de economistas que proyectaban para fin de año un nivel de reservas del orden de los U$S 32.000 millones.

Asimismo, el cociente entre base monetaria y reservas se ubica cerca de $ 10,80 por dólar, por arriba de las cotizaciones del mercado paralelo.

La tendencia de las reservas en la Argentina se contrapone con la de los bancos centrales de la mayoría de los países de la región, que muestran un crecimiento, al punto que países que hasta hace pocos años tenían un nivel inferior al del BCRA hoy lo superan, como el caso de Chile, Perú o Colombia.

Pero a diferencia de esos países, la Argentina utiliza recursos de las reservas para el pago de su deuda pública y además para financiar el déficit de la balanza energética.

Las reservas se ubican en los niveles más bajos de los últimos siete años y hay que remontarse al 15 de diciembre de 2006 para encontrar un registro inferior al actual.

En los 11 meses del año, la caída de los fondos atesorados por la autoridad monetaria argentina llegó a U$S 12.190 millones, lo que representa una pérdida del 28,16% respecto del cierre de 2012.

Las caídas son más pronunciadas si se toman como referencia el inicio del cepo cambiario, el 31 de octubre de 2011, con un retroceso de U$S 16.423 millones de dólares (-34,56%), o desde el récord de reservas de U$S 52.654 millones del 26 de enero de 2011 (U$S 21.554 millones menos). (DyN)